Normalmente, hablar del Antiguo Egipto es tanto como hablar de sus dioses, sus monumentos, sus faraones. Sin embargo, durante tres milenios de historia, fueron millones las personas que de forma silenciosa y diligente pusieron sus mejores capacidades y esfuerzo para el engrandecimiento del país.
Hasta nuestros días han llegado los nombres de algunos de ellos: visires, nomarcas, sacerdotes, magos, arquitectos, médicos, generales, escribas, y un largo etcétera de privilegiados seres que más o menos próximos a sus reyes y reinas, hicieron posible la construcción de esas obras formidables, ya se trate de grandiosos templos edificados en piedra, ya de excelsos conocimientos vertidos en humildes papiros, que hoy día nos permiten conocer una parte importantísima de esa tierra en donde nunca antes la Magia, la Religión y el culto al Más Allá convivió con las alegrías o las tristezas de una vida tan cotidiana como la de cualquier otro pueblo.
Así pues, conscientes de que en el recuerdo está la mejor forma de homenaje, la presente relación tiene la intencionalidad de retrotraer hasta el momento actual algunos de esos nombres que han llegado hasta nosotros, como muestra de gratitud hacia todos aquellos otros que por desgracia y para siempre, permanecerán en el anonimato...
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