La Cerveza
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Para algunos autores la cerveza fue uno de los variados presentes con que la diosa Isis quiso ayudar a la humanidad. Para otros por contra habría sido inventada por el dios Osiris. En cualquiera de los casos se sabe que existían básicamente dos tipos: la roja, y la clara, colores que dependían del cereal utilizado. De ellos, una era más floja y dulce llamada Higit, y otra de sabor y textura más fuerte denominada Sejepet y Jenea. Con unas características que la diferenciaban bastante de las actuales, (pues no en vano acostumbraba a ser mas espesa, nutritiva y dulzona, sin espuma, y con un buen número de impurezas que obligaban a beberla con una paja a la que se había dotado de un filtro especial), era consumida tanto por niños como por adultos, hecho que lleva a pensar consecuentemente que su grado de alcohol no era excesivo, aunque sobre este particular el historiador griego Diodoro de Sicilia asegura que en la Época Tardía se podía beber en Pelusio un tipo de cerveza tan fuerte, embriagadora y excitante, que “ni en el olor ni en la dulzura de su sabor es muy inferior al vino”. Sobre la cerveza existen diversos textos. Así, en la tumba de un faraón se prometía al difunto “una cerveza que no se agriaría”, (¿señal quizá indicativa de que la de los vivos se debía agriar en más de una ocasión?). También aparece citada en el Libro de los Muertos, ya que en el capítulo LII se la menciona de la siguiente forma: “Pueda alimentarme de panes de trigo blanco y beber cerveza de cebada roja”. Y de igual modo es protagonista principal en una conocida leyenda en la que se narra cómo el dios Ra, enfadado con los seres humanos por haberse revelado contra él, decide castigarlos, para lo cual envía a la diosa leona Sejmet con la orden de que extermine a algunos de ellos. Sin embargo la leona, embriagada con la sangre de sus víctimas, pierde el control masacrando a cuantos encuentra a su paso. Ra viendo entonces que si no la detiene a tiempo podría acabar con la humanidad, manda elaborar una gran cantidad de cerveza que tras teñir con ocre rojo, derrama por el lugar donde se encuentra la diosa. Esta, al ver el preciado líquido, lo bebe, emborrachándose sin remedio, y calmando en consecuencia su furor.
Ocasionalmente, a los componentes ya señalizados se les añadían otros variados elementos, tales como diversas especias, licor de dátiles, o mandrágora. La presencia de la cerveza fue tan habitual en el antiguo Egipto, que no solo podía encontrársela tanto en la vida corriente como en el Más Allá, sino incluso también en el mundo de los sueños, un mundo al que daban una extraordinaria importancia. Así por ejemplo, soñar que se tomaba cerveza caliente se interpretaba curiosamente de forma funesta como una posible pérdida de bienes. No obstante, cuando éste u otro tipo de sueño de connotaciones igualmente negativas visitaba a cualquier persona durante las horas nocturnas, siempre existía la posibilidad de "intentar soslayar los malos augurios" humedeciendo pan y un poco de hierba con esta misma bebida, añadiéndosele por último a la mezcla incienso. Con el resultado de todo ello debían finalmente embadurnarse la cara... Consumida habitualmente por el pueblo llano en las tabernas y establecimientos de fama dudosa, se llegó al caso en que el nombre “casa de cerveza” era sinónimo de “casa de mala reputación”. |
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| BIBLIOGRAFÍA COMPLEMENTARIA | ||||||
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Manuel Crenes |
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Este trabajo fue publicado originalmente en la web "Egiptología Científica y Divulgativa". |